Llaman mi atención.

sábado, 12 de mayo de 2012

Amada, buenos días:

Te quiero describir la situacion que me amarga cada día. La imagen que tengo antes de irme a dormir, al despertar, en los momentos que tengo contigo y me falta lo que te ha llegado a sustituír en innumerábles veces.
Es una triste imagen, amada. Los dos como hombre sin cara, él allí y yo aquí. La distancia es mínima físicamente pero hay distancias mucho más distantes.
Las lágrimas me pudren por dentro pero mi aparencia es realmente estupenda, sonrío. No soy feliz.
Enfrente del suplicio sobrevuelan juntas unas aves, dos estan atrasadas porque revolotean como dos crios enamorados. Y vuelan y vuelan hasta que desaparecen y entonces miro a mi alrededor y me doy cuenta de que solo estás tú, Soledad.
Se ha marchado el alma distante y se ha llevado mi corazón, porque mi corazón siempre seguirá y siento el suyo latiendo desesperado en mí.
Me sumo en la música que entra por mis oídos. Repito todo el rato la misma canción, no me hace falta más. En una canción se encuentra mi inspiración en este momento. No comprendo la letra salvo un "adiós" que dice por el medio.
La melodía describe mi situación, a metros de mí tengo la solución más cobarde. Quiero acabar con los problemas, querida, me quiero marchar.
Quiero volar libre como aquelllas dos aves, quiero huír. Necesito acabar con todo.
Mi agradable compañera, tus abrazos me calman pero la agonía continúa y el tiempo es el único libre. Su libertad es el cobro de nuestra esclavitud.
¿Sabes, amiga? Este lugar es apacible. Un buen lugar para pensar.
El día es gris, la temperatura fresca, las farolas encendidas y camino a tu lado.
Quizás sea el día de tocar fin.
Compruebo varias veces la distancia de aquí a mi final.
No será hoy ya que me acompañas.
Pero quiero irme.
Ha comenzado a llover. Las farolas se han apagado.
Que pases un buen día, Soledad.

P.

PD: Mi corazón seguirá, siempre.


No hay comentarios:

Publicar un comentario