Solo espero que el destino ponga a cada uno en su lugar, al fin y al cabo hasta ahora muchos han pagado por lo que han hecho, mas últimamente la justicia de mi vida se lo toma todo mucho a la torera.
Pienso que la libertad se ha tomado unas vacaciones y que al fin y al cabo todos hemos acabado atados a este mundo lleno de bufones y personas ridículas. Esto se ha convertido en un chiste.
Cada persona vive atada a su propia mentira, a su propio circo, mas los mayores payasos contratan a hormigas como aperitivos.
No hablo del trabajo, ni de la televisión; hablo de amor. Sí, querida mía, de amor.
En ocasiones me dan arcadas al pronunciar esa palabra, ese mísero conjunto de letras tan... significativo. Para unos más que para otros.
Para mí a estas alturas es totalmente innecesario.
Y sigue sin poderme el egoísmo, sigo sin poder hacer mi vida sin pensar antes en los demás.
Pero la costumbre es muy mala, pasa de preocuparse por ti a pensar en si misma y rapidamente nos quejamos, ¿verdad?
Soledad, esa niña ve que todos a su alrededor quieren pisarla. No puede hacer nada. Agoniza en las esquinas llena de miedo y llorando a mares.
Algún día volverá, amada, pisando ella más fuerte que nunca.
P.
PD: ¿No te encantan los circos?
No hay comentarios:
Publicar un comentario